sábado, 29 de octubre de 2011

QUERIDAS FAMILIAS:

Qué alegría poder llegar a todas las casas de los distintos pueblos de la parroquia, para informarnos de todo lo programado en las comunidades y que ninguna familia del pueblo de Dios se vea privada de la Santa Misa o de cualquier otra actividad que nos proponemos como Parroquia.
Al comenzar este mes de noviembre, vivimos la Solemnidad de “Todos los Santos”, donde celebramos a todos aquellos hermanos nuestros, conocidos en su santidad solo por Dios, que han llegado a las glorias. Es una fiesta de la iglesia peregrina que se une a la Iglesia Celestial. Es un día de alegría, porque además de reconocer en estos hermanos y hermanas la acción de la Gracia, ellos siguen siendo modelo en nuestro caminar.
Seguidamente el día 2, conmemoramos a todos los “fieles difuntos”, Benedicto XV reconoció este día en el año 1915 para todas las iglesias. Nos unimos a rezar por aquellos hombres y mujeres que han muerto necesitan de nuestra intercesión para llegar al Padre. Es un gesto del valor intercesor de nuestro sacerdocio.
El segundo domingo de noviembre se propone el “Día Nacional del Enfermo”. Día en que todos los bautizados podemos descubrir en cada hermano y hermana que padecen alguna enfermedad, poder acercarnos como “Iglesia Samaritana” y tender la mano si es necesario a este Cristo sufriente. Todos estamos invitados a “Ayudar” a cargar la Cruz o los que es lo mismo, decir que debemos ejercer la tarea del “Cirineo”.
Quiero felicitar a todas las familias que no dejan a sus abuelos, ancianos y enfermos solos, sino que continuamente les están brindando “calor, compañía, escucha”, en definitiva están disponibles siempre para lo que este ser querido lo necesita; por lo general yo siempre les digo de una manera cariñosa si les están malcriando al abuelo a la abuela.
Hago un llamado muy especial, a todos aquellos que no descubren en sus familiares enfermos a éste Cristo Sufriente y lo dejan: “ABANDONADOS O SUS CASAS A VECES MUY SUCIAS”, que revean esta actitud y puedan realizar el paso conversivo de atender mejor a los seres que nos dieron la vida como son nuestros padres. Les propongo reunirse como familia, dialogar y dedicar algunos tiempos en la semana para no dejar este Cristo sufriente solo o también más de una vez es un único hijo o hija que cuidan y cubre todas sus necesidades (comprar alimentos, medicamentos, pañales, etc.) sin mirar nunca en distribuir os gastos en partes iguales entre tantos hijos que criaron los abuelos.
El domingo 20 culminamos nuestro tiempo litúrgico con la Fiesta de “NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO”. Es un Reino Cristocentrico; el que es Rey es el corazón mismo de este reinado y, desde su centro, alimenta, anima y guía a sus amigos (Jn14, 15,12-17); es un reinado que no tiene frontera, ni diferencia de lenguaje o de raza, porque alcanza a todo aquel que abre su corazón a la novedad del evangelio, es un reinado que promueve como leyes el “AMOR, JUSTICIA, BONDAD, LIBERTAD, SOLIDARIDAD”.
Con el ultimo domingo del mes comenzamos el “ADVIENTO”. Tiempo que nos recuerda la actitud de vigilancia y espera atenta para recibir al Salvador que llega. Las primeras semanas del Adviento ponen el acento en la segunda venida de Jesucristo, la que ocurrirá al final de los tiempos, llamados Parusía. Los últimos días en cambio, tienen un carácter de preparación inmediata para rememorar la primera venida de Jesús, La Navidad.
Esperando vernos en cada acontecimiento tanto litúrgico como ciudadano me despido de todos ustedes en un abrazo en Cristo Jesús y María Santísima.
Padre Armando.

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