¡Será buenísimo comenzar este nuevo año 2012 con inmensa alegría, paz, esperanza y amor! Pareciera que ayer nomás festejábamos el año que pasó. Seguramente las distintas actividades: familia, trabajo, recreación, nos ocupan casi todo el tiempo de nuestra vida. Nos preguntarnos si en este 2011, hemos dejado un tiempito para agradar a Dios a través de nuestro quehacer cotidiano.
Me gustaría hablarle de tres desafíos para este nuevo año aunque haya muchos más, y creo que todos estamos invitados a trabajar más por:
1) Una “COMUNION”, que nos hermana y nos familiariza como comunidad parroquial.
2) Un segundo desafío es invitar a Resucitar nuestra “CARITAS PARROQUIAL” y por añadidura las Caritas de cada una de nuestras capillas. No se trata de dar solamente, como lo hacen otros buscando un clientelismo, sino de promocionar a las personas para que descubran que son hijos de Dios, a imagen y semejanza y por lo tanto tienen una dignidad. El gran desafío será encontrar un ideal: “SENTIR Y HACER SENTIR A LA IGLESIA COMO CASA DE LOS POBRES, QUE SERÁ CASA DE ESPERANZA”.
3) El tercer desafío y aun mayor, será descubrir que todos tenemos que ser “MISIONEROS”. Es decir que ninguno debe quedarse con este gran tesoro en su corazón, sino que como lo hizo la Samaritana, que ni bien conoció algo acerca de Jesús Nuestro Señor, fue a comunicarlo a sus hermanos en el pueblo (Jn 4, 28-30); o como la valentía que tuvo Felipe, que ni bien descubrió al maestro fue a buscar a su amigo y hermano Natanael para contarle su experiencia (Jn 43,46).
En definitiva es invitarte a que te sumes a este trabajo evangelizador, porque el Amor de Dios llega a todos, pero se necesitan pies, manos y labios generosos que quieran acercarlo a otros hermanos y hermanas que todavía no se enteraron de esta Buena Noticia.
Busquemos trabajar con confianza, esto redundará en beneficio de la solidaridad, con estas dos virtudes en cada comunidad podríamos mirar este nuevo año de otra manera; pues nos invitará a una mayor participación. Las cosas a veces las podemos realizar entre dos o tres, pero cuándo somos más, será más enriquecedor y más hermanos y hermanas gozarán de la confianza en Dios. Pues es necesario empezar por una confianza en los hombres como primer paso, para luego terminar con esta confianza en Dios.
Esta participación será mayor cuando más seamos para trabajar en una comunidad; pareciera que a veces cuesta coordinar, pero es como una comida, cuando más ingredientes ponemos, más ricas en sabores será por que cada uno entrega su capacidad a un todo y esto hace un “UNICO SABOR”. Entre nosotros también debe ocurrir lo mismo: cada uno debe poner al servicio de Dios sus talentos, para que cada comunidad tenga ese sabor especial que es agradar a Dios y concretizarlo en cada uno de los miembros de la comunidad.
Por último disfrutemos de nuestras vacaciones, dedicándoles más tiempo a nuestras familias, a vivir nuestro descanso con mucha alegría, diálogo y esperanza de ser buenos padres o buenos hijos-, buenos nietos o buenos sobrinos.
Esperando reanudar las fuerzas después de un descanso, nos encontraremos en la próxima que será para Cuaresma me despido en un abrazo en Cristo Jesús y María Santísima.
Padre Armando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
DEJANOS UN COMENTARIO...